El Consejo Social ‘ajusta’ la aplicación de las Normas de Progreso y Permanencia en la ULPGC

La principal novedad de esta nueva modificación consiste en eliminar de la aplicación de las Normas, los Trabajos Fin de Grado, hasta que los estudiantes no hayan aprobado, previamente, el resto de las asignaturas de la titulación.

Las Palmas de Gran Canaria, 18 de julio de 2017. El Pleno del Consejo Social de la ULPGC aprobó hoy martes, 18 de julio, un ‘ajuste’ de las Normas de Progreso y Permanencia de la ULPC, de acuerdo con el planteamiento efectuado por su Presidente, al inicio de su mandato, de revisar cada curso académico el resultado de la aplicación de las Normas y adaptarlas a las circunstancias y a su evolución. Este ‘ajuste’ ha estado precedido de dos informes anuales sobre los resultados obtenidos tanto globalmente como en cada una de las titulaciones.

En este sentido, la principal novedad, propuesta por la Comisión de Permanencia de la ULPGC, ha consistido en eliminar del campo de aplicación de las Normas a los Trabajos Fin de Grado hasta que el alumnado no haya aprobado el resto de las asignaturas que incluye la titulación cursada. Cumplida esta condición previa, se iniciará la aplicación de las Normas de Progreso y Permanencia específicas a los Trabajos Fin de Grado. De esta manera, el Consejo Social considera que se consigue una mayor claridad y eficiencia en la aplicación de las Normas, así como mayores facilidades para los alumnos. El Vicepresidente del Consejo Social destacó que este nuevo ‘ajuste’ en las Normas se aprobará con efectos retroactivos para aquellos estudiantes que vieron “correr sus convocatorias de examen” como consecuencia de la aplicación de las Normas en los Trabajos Fin de Grado.

El Pleno acordó, también, que en el que caso de que no se hayan cumplido los objetivos de los créditos aprobados en primero y segundo curso de cada titulación, las prórrogas seguirán siendo, por su carácter extraordinario, una prerrogativa excepcional decidida, en atención a cada caso concreto, por el Pleno a propuesta de la Comisión de Permanencia, órgano en quien el Consejo Social delega el control de las Normas y que está representado por miembros del propio Consejo y por una representación académica de la Universidad.

El Presidente del Consejo Social, Ángel Tristán, destacó que “las Normas de Progreso y Permanencia deben velar por un equilibrio entre el aprovechamiento adecuado de los recursos públicos aportados por la sociedad y la obligación de exigir al estudiante un compromiso social y una dedicación acorde con los medios que se les ofrecen, así como un razonable rendimiento académico”, tal y como recoge el propio acuerdo adoptado en referencia a la última modificación de estas Normas.

A su vez, el Presidente del Consejo Social recordó a la comunidad universitaria que el Reglamento de las Normas de Progreso y Permanencia de la ULPGC establece que son seis las convocatorias ordinarias y una más, la séptima, de carácter excepcional. “Aunque se haya generalizado el uso de esta séptima convocatoria no conviene olvidar su carácter extraordinario atendiendo a los casos concretos que son planteados a la Comisión de Permanencia”.

Con respecto al fracaso docente, evidenciado tanto en las calificaciones como en los estudios realizados por expertos sobre la aplicación de las Normas de Progreso y Permanencia, el Presidente del Consejo Social recordó que tanto los órganos de gobierno de los centros y departamentos, como la propia Universidad y los alumnos, “deben tomar medidas eficaces y urgentes para cumplir con las Normas y con sus respectivas responsabilidades”. En este sentido, también señaló que “se sigue minuciosamente el protocolo que pone en conocimiento de los decanos y directores la relación de alumnos que están próximos a agotar la permanencia en la ULPGC, con el fin de llevar a cabo las acciones tutoriales especiales a las que estos alumnos tienen derecho”. Para contribuir a este “rescate de alumnos al borde del precipicio”, el Consejo Social ha puesto en marcha recientemente un programa especial piloto de mentoría, a cargo de alumnos brillantes que actúan como “rescatadores” de aquellos compañeros con dificultades académicas. Un programa que no ha obtenido el apoyo esperado en algunos centros de la ULPGC, aunque sí de algunos decanos y profesores “que pusieron su mejor empeño en ello”.

Ángel Tristán también informó al Pleno de varias acciones que se aprobaron en una reciente Comisión de Planificación y Asuntos Económicos del Consejo Social, en donde destacaron la puesta en marcha de cuatro estudios con recomendaciones. El primero de ellos se refiere al análisis del potencial docente que existe en cada Departamento de la ULPGC, que pretende evaluar la “carga docente y horas dedicadas” por cada departamento, y si existen los recursos humanos suficientes para impartirlas. El segundo estudio permitirá obtener los resultados de las acciones emprendidas por cada centro de la ULPGC para mejorar la situación de aquellas asignaturas con alto fracaso académico. Un tercer informe pretende evaluar la carga administrativa y burocrática de todos los Departamentos de la ULPGC, y la actual organización de sus recursos administrativos, con el fin de proponer medidas de reestructuración que les permitan ser más eficaces en su gestión y funcionamiento.

Por último, el Presidente del Consejo Social anunció que se llevará a cabo un estudio sobre la necesidad de disponer de más medios para el correcto funcionamiento y eficacia del Consejo Social, órgano que debe velar, con todas las garantías, por el control económico y la eficiencia de la ULPGC.

El Pleno del Consejo Social aprobó, también, la primera Memoria del Servicio de Control Interno de la ULPGC, que da cumplimiento a los requerimientos de la Audiencia de Cuentas de Canarias, y que resume las actuaciones auditoras realizadas en los últimos seis meses del año 2016, período en el que el Consejo Social cuenta con una nueva directora de este órgano. En este sentido, la Memoria destaca la fiscalización de todos los pliegos de contratación de la ULPGC, la comprobación del material de suministro para la Universidad que supere los 15.000 euros, y las obras que superen los 50.000 euros, entre otras actuaciones.

Por último, en el punto de ruegos y preguntas, el representante de los estudiantes en el Consejo Social, Carlos Da Mata, se interesó por el proceso de implantación del sistema de control horario del profesorado, propuesto por el propio Consejo Social y aprobado recientemente en un pleno.